jueves, 2 de junio de 2016

el beneficio de la duda

"entonces, ¿tu crees que aunque sea una border collie la podemos tratar como una perra normal?"

Al escuchar o leer esta frase, a uno le pasan muchas cosas por la cabeza. 
Pero cuando la frase viene de una persona que admiras y respetas por su manera de ser y de hacer las cosas, a uno se le tambalean ciertas cosas por dentro y reflexiona.

Lo cierto es que esta frase la he escuchado muchas veces, formulada de varias formas, de boca de diferentes personas, disfrazada de pregunta o de teoría y maquillada para dar explicación a ciertas cosas. Y a eso a es a lo que voy. Porque el hecho de que esta persona se haya hecho esta pregunta a estas alturas me da mucho que pensar.

Para ubicaros un poco, os diré que conozco a esta persona y a su pareja desde hace años. Son grandes personas, ambas amantes de la naturaleza y de los animales. 
Fueron los mejores compañeros de un perro que adoptaron y que se fue demasiado temprano. Ese perro era también un border collie.
Durante muchos años coincidimos en cursos, salidas y eventos caninos. Así nos conocimos. Y desde entonces he visto en ellos una implicación sin igual para ayudar al que era su compañero en aquél entonces, que traía una historia complicada heredada de su vida anterior.

Se volcaron de tal forma que lograron sacar a su compañero del pozo emocional en que algún desgraciado le había metido y os puedo asegurar que ese perro se transformó casi por completo. Se convirtió en un maestro y para mí también en un ejemplo de lo que debería ser un perro: tranquilo, seguro, atento, elegante... Se convirtió para mí en un perro ejemplar, y sus compañeros humanos se convirtieron también en un ejemplo. Con la paciencia como bandera y la empatía como alimento recorrieron un camino precioso que, como he dicho, acabó quizá demasiado temprano para los que les queremos. Pero la vida a veces es así de dura.
Durante los años que caminaron juntos, soportaron muchas "teorías" y consejos de expertos en perros y más concretamente en border collies que les decían lo "mal" que lo estaban haciendo, que un perro de esas características necesita ejercicio, y practicar deporte diariamente, y hacer no se yo cuántas cosas para poder comportarse "bien". Que si no hacían todo eso, el perro rompería cosas, ladraría a otros perros y poco menos que se volvería majareta.
Por suerte, ahí estaba el Maestro de cuatro patas que les enseñaba cada día lo equivocados que estaban esos "expertos consejeros". Su vida, mucho más tranquila y relajada que la de la mayoría de border collies que he conocido, hacía de él una referencia de paz y tranquilidad.
Ahora comparten su vida con una jovencita peluda de la misma raza. Una perrita preciosa, adorable y con la energía de un cachorro de un año, que es lo que tiene.

Explico esto para poneros en situación, porque me parece muy injusto que unas personas que han trabajado duro durante años, que saben y conocen las particularidades de la raza quizá hasta mejor que muchos criadores, se vean sometidas a este tipo de presión hasta el punto de tener que dudar de sí mismos.
Para ellos va esta entrada, y también para todas aquellas personas que comparten sus vidas con algún perro o perra de alguna raza estigmatizada (es decir, casi todas...) y que han de aguantar los reproches y los consejos de "los más sabios".

Para ellos sólo un humilde consejo: no permitáis que nada ni nadie os haga dudar de vosotros. Vuestro mejor aval tiene nombre y aunque ya no esté entre nosotros, sigue y seguirá enseñándonos cosas y eso pasa porque se cruzaron en su vida dos grandes personitas que le permitieron dejar atrás su pasado, su raza y sus historias para ser el gran perro que todos los que le conocimos recordamos.

Para el resto: si sois compañeros o compañeras de alguna raza estigmatizada o marcada, no os dejéis llevar por las leyendas, los mitos y los consejos del resto. Basar vuestra opinión en vuestros propios hechos y verdades, en lo que veis y sabéis y permitiros dudar siempre y cuando vuestro compañero o compañera os lo sugiera.

En esta entrada me he centrado en el border collie porque en este caso concreto es la raza que nos incumbe, pero esto es perfectamente extrapolable a cualquier raza, a cualquier perro. Antes de ser de raza X, es un perro. La raza marcará ciertos aspectos de su morfología y quizá dibujará en su carácter la predisposición para ciertas tareas, ciertas acciones o comportamientos. Pero es tan mínimo el peso real que eso tiene en el resultado final que creo que es absurdo hablar de grandes diferencias entre razas.

No olvidemos esto nunca, y quizá podríamos plantearnos empezar a aplicarlo también entre nosotros, ¿no creéis?
Salud!

P:D: He evitado nombrar a las personas y al perro (o perros) implicados por puro respeto. Sólo las personas sabias se pueden permitir dudar. Y creo que estas personas son ya tan sabias que se pueden permitir dudar hasta de sí mismos. Para eso estamos los demás, para ayudar en lo posible cuando esto sucede.