viernes, 29 de agosto de 2014

libertad de movimientos


Es algo de lo que deberían poder disfrutar los perros más a menudo. Ello les permitiría un mejor desarrollo propio y repercutiría en una mejor convivencia con todo su entorno. Pero lamentablemente eso no suele suceder, por lo que muchos perros y perras arrastran "problemáticas" durante una buena parte de su crecimiento y desarrollo individual. La libertad de movimientos en los perros jóvenes favorece el buen desarrollo, entre otros muchos aspectos, de la psicomotricidad de nuestro perro. Le permitirá conocer su cuerpo a su ritmo y ser consciente del amplio abanico de alternativas y herramientas que tiene a su disposición. De eso, del desarrollo de la psicomotricidad y de la importancia que ésta puede tener en adultos y jovenes voy a hablar en esta entrada.

Gracias a la habitación de entretenimiento canino de DVB he podido observar ciertas "tendencias" en el comportamiento de Rudy y de Luna. Tendencias que pueden verse reflejadas en otros muchos aspectos de su vida.

Me gustaría aclarar en primer lugar que Rudy y Luna visitan con cierta asiduidad la habitación de motu propio, y en ningún caso, bajo ningún concepto, se les obliga a entrar en ella o a permanecer más tiempo del que ellos crean conveniente.

Aclarado este punto, deciros que por la habitación se reparten obstáculos de distintos tipos. Estos obstáculos los divido en dos grandes grupos: obst. "simples" y obst. "compuestos".

Ejemplo de obstáculo simple: una caja pequeña.
Los obstáculos simples están formados por un solo objeto. Son de tamaño reducido y requieren un esfuerzo más mental que físico. Los compuestos, por su lado, son acumulaciones de objetos y obstáculos de mayor dimensión, lo que hace que la exigencia sea más bien física que mental. Aunque esto último no es cierto al 100%, ya que el simple hecho de tener que pensar un poco mientras estas apoyado en una superficie que se balancea ya es un esfuerzo mental importante.

El hecho es que son dos tipos de obstáculos muy distintos, aunque ambos requieran paciencia, habilidad y astucia casi por igual. Pero es la elección que hace cada individuo lo que me interesa. Es decir, si puedo demostrar que hay relación entre ciertos comportamientos y la elección de ciertos tipos de obstáculos, creo que podría utilizar este tipo de actividades de manera más eficaz. La pista principal para embarcarme en esto me la dieron Luna y Rudy. Dos perros te tamaño similar, adultos y con diferencias importantes en sus "rituales sociales". Rudy es, siempre bajo mi punto de vista, más decidido (por ejemplo) a la hora de presentarse ante otro perro mientras que Luna toma muchas más precauciones en la misma situación. La gracia de todo esto es que ambos se diferencian también en sus elecciones en la habitación de entretenimiento de DVB. Rudy prefiere empezar por los obstáculos de mayor tamaño y por los compuestos en general, mientras que Luna entra con el morro en el suelo buscando casi uno por uno en los obstáculos simples. 

Ej. de obstáculo complejo: tubos y cajas amontonados.
Hay grandes diferencias entre estos dos tipos de obstáculos (envergadura, accesibilidad...) y la primera elección, aquella que de algún modo marca la tendencia del cerebro, no es una elección hecha al azar. Es posible que las diferencias en sus rituales sociales se reflejen en este tipo de actividades y, de ser así, podríamos arrojar un poco más de luz sobre el terreno de la psicomotricidad y todo lo que la rodea.







La importancia de la psicomotricidad en el desarrollo individual.

Creo que el desarrollo de la psicomotricidad de un individuo está estrechamente ligado al nivel de madurez emocional de éste. Es decir, que un individuo que no desarrolla correctamente la psicomotricidad puede ver afectado su buen desarrollo en otros aspectos, como por ejemplo el social. He conocido perros que cumplidos los 6 y los 7 años siguen conservando ciertos rasgos de cachorro (tanto en lo físico como en lo psíquico). Y esto puede resultarles problemático en determinadas situaciones.

Obviamente la psicomotricidad cumple una tarea fisiológica muy importante también en el desarrollo del cerebro del perro, y esto influye directamente en la toma de decisiones y en planteamiento de alternativas. Un cerebro bien desarrollado tendrá menos problemas para buscar alternativas y por lo tanto ese perro tendrá más posibilidades de salir intacto ante una presentación más tensa de lo debido (por ejemplo). En cambio, un cerebro muy habituado a patrones como la persecución tendrá tendencia a buscar respuestas más inmediatas y activas y... menos "pensadas", cosa que puede suponer un peligro en determinadas circunstancias.

¿Y tener una habitación llena de trastos por el suelo es la mejor manera de desarrollar la psicomotricidad de nuestros perros? No. La solución, o mejor dicho, la prevención de muchos problemas de comportamiento pasa siempre por un correcto desarrollo del individuo, y las correas suelen impedirlo. Tener una habitación como la que tengo yo no es en absoluto la mejor manera de hacer que nuestros amigos desarrollen una buena psicomotricidad. De hecho sería un burdo parche. La habitación de DVB tiene otras muchas funciones, pero no la de desarrollar la psicomotricidad de Rudy y Luna. Eso lo hacemos de manera habitual en casi cada paseo, dándoles libertad de movimientos en muchos y diversos entornos ellos mismos desarrollan a su ritmo distintos aspectos de su personalidad. Sin intervención humana, ellos exploran terrenos, parques, montañas, plazas...
 
 Por lo tanto mi consejo en esta entrada es que, teniendo muy en cuenta la importancia del desarrollo individual de nuestro perro, empecemos a plantearnos seriamente la NECESIDAD de disponer de espacios adecuados para que nuestro perro pueda moverse libremente. Hacer excursiones a la montaña es para mí una de las mejores maneras de hacerlo, ya que en Naturaleza es más fácil y mucho mejor que tener que hacerlo en una habitación de casa.

Desde DVB trabajamos para ofrecer cursos y actividades que permitan y fomenten este tipo de desarrollo individual en nuestros perros. Y seguiremos trabajando en ello igual que seguimos empeñados en nuestra tarea de conocer más y mejor al Perro como especie y como individuo. La habitación de entretenimiento canino de DVB, entre otras muchas cosas que tenemos preparadas en DVB, puede ayudarnos y ofrecernos información interesante sobre algunas claves que aún a día de hoy se nos escapan. Siempre basándonos en la observación y el respeto para lograr mejorar en nuestra tarea.




Un abrazo muy perruno a tod@s y hasta la próxima entrada!




lunes, 18 de agosto de 2014

Enérgicos y muy activos...

No tiran de la correa por placer, no arrastran personas por diversión. Para un perro joven probablemente es más importante poder moverse libremente en determinados entornos que aprender a no tirar de la correa. Y al decir libremente no me refiero únicamente a ir sin correa, sino a sentir que realmente es él quien maneja ciertas situaciones. Para eso es vital que no le digamos constantemente qué tiene que hacer. Dejarlo a su aire.

Para un perro joven conocer a otro perro es algo suficientemente importante como para no tener que preocuparse de nada más. Lo ultimo que necesita es una persona hablándole, gritándole y manipulandole el cuello a su antojo.



Si tenemos un perro que aún no ha cumplido los dos años creo que no deberíamos pensar demasiado en qué tal se maneja con la correa. Es bueno que se habitúe a ella pero siempre en entornos propicios para ello. Lugares y momentos en los que tanto el perro como nosotros podamos disfrutar de un buen paseo. La mayoría de situaciones en las que un perro joven de menos de dos años debería verse involucrado lo ideal es que fueran sin correas de por medio. Conocer y jugar con otros perros serán sus prioridades hagamos lo que hagamos. Pero según lo que hagamos en este período, podemos estar forjando un futuro complicado y duro ya que de no desarrollar las herramientas adecuadas en esta etapa, un perro adulto puede meterse en algún que otro lío.

Mi consejo para tod@s aquell@s que compartáis la vida con un perro menor de dos años es que dejéis bastante de lado la correa y busquéis entornos y amigos apropiados para vuestros perretes.

En mi caso particular, puedo observar desde DogVille Beach muchas situaciones al día, con distintos protagonistas perrunos y humanos. Y también puedo poner en práctica la educación que me enseñan mis maestros participando en algunas de las situaciones que se presentan frente a DVB (y aprendiendo de las que no participo).

Al ser una explanada muy grande, lo más frecuente es ver perros correteando persiguiéndose unos a otros. También, y por desgracia demasiado a menudo, veo los lanza-pelotas humanos. En ambos casos se trata de perros jóvenes. Pero a menudo los perros que persiguen pelotas son "incompatibles" con la presencia de otros perros alrededor. Los adultos suelen tomar precauciones a la hora de acercarse a un perro "perseguidor". Algunos incluso lo evitan.

Y es que aunque agotarlo fisicamente parezca la única forma de que un perro joven pasee tranquilo de la correa, no lo es. Ni de lejos es la mejor ni la más sana. Ir libre será el mejor ejercicio que podamos proporcionarle a nuestro joven amigo, y eso repercutirá en un mejor paseo para todos.

viernes, 15 de agosto de 2014

sobre perros...

Cuando nos planteamos compartir nuestra vida con un perro estamos abriendo una puerta en nuestras vidas que nos permitirá crecer como personas. Nuevas experiencias, nuevos retos, nuevas amistades y multitud de sucesos anecdóticos que no se experimentarán jamas si no se cruza esa puerta. 

Pero por desgracia, hay mucha desinformación y/o información tóxica alrededor de nuestros amigos peludos. En mi caso me referiré exclusivamente a los perros pero me atrevería a asegurar que esto sucede con gran parte de los animales que nos rodean. Muchos mitos y leyendas urbanas se amontonan en la sabiduría popular que parece haber sobre los perros. En muchas ocasiones estos mitos son incompatibles unos con otros y contradicen otros que proceden de la misma sabiduría popular. Pero eso no parece importar demasiado. 

En realidad no ha costado muchos años inculcar el concepto de perro que tenemos hoy en día (simplista y erróneo bajo mi parecer), lo cual me hace pensar que no debe ser muy difícil cambiar ese concepto por uno más acorde con la realidad.

Someter al perro a una educación basada únicamente en nuestro criterio y experiencia me parece un gran error por nuestra parte. Si andamos todo el tiempo diciendo qué ha de hacer y qué no ha de hacer no estamos educando, sino adiestrando. Y ese adiestramiento requiere de un mantenimiento diario. Solo hay que pensar en el carné de conducir, quien lo tenga. Durante un tiempo nos adiestran para conducir un coche y pese a que muchos practicamos a diario, una buena parte de la info se nos queda atrás. Recordamos las cosas básicas para poder manejarnos con relativa seguridad en nuestro día a día pero todo lo demás se va olvidando. 

Quiero decir con esto que adiestrar a nuestro perro para que sea "educado" no es quizá el peor de los caminos, pero no creo que sea ni el mejor, ni el mas corto y, lo mas importante, no me parece en absoluto el mas natural. Ellos no tienen que aprender a conducirse. Son perros desde que nacen y lo único que debemos hacer es orientarles en ciertos puntos de nuestra vida. El entorno, las rutinas de trabajo, los desplazamientos en coche, pasear con correa... No creo que haya muchas más cosas en las que debamos intervenir. Ellos harán el resto.

Hablar de obediencia me parece infravalorar al perro. A veces hasta puntos exagerados. Asumimos que han de obedecernos porque no confiamos en su criterio y damos por hecho que el nuestro es el bueno. Probablemente tengamos nuestras razones para no confiar en su criterio, probablemente no, pero con demasiada frecuencia el criterio humano es peor que el criterio perruno, y mantener una situación bajo control (que es lo que pretende el adiestramiento) no es siempre la mejor solución ni la única.

He visto muchos perros que "bajo control" son tan obedientes como robots, y he visto esos mismos perros descontrolarse por completo en medio segundo al ver un estímulo mas potente. Y cuando digo "por completo" me refiero a situaciones realmente preocupantes porque, al fin y al cabo, no hay nada peor para un adiestrador que perder el control de su adiestrado y ser consciente de lo frágil que es la leal obediencia de su mejor amigo... Es entonces cuando se grita, se insulta y se maldice en ocasiones al perro por no obedecer. Todo eso hace que el perro todavía "obedezca" menos y así hasta construir una agradable relación de amistad y confianza...

Dicho todo esto quería invitaros a seguir los próximos eventos de DogVille Beach en los que pondremos en practica talleres y haremos charlas para ver cómo podemos mejorar la convivencia con nuestros amigos perrunos. Basándonos en la observación y el respeto aprenderemos a manejar una correa de manera cómoda para todos, a realizar paseos relajantes y a disfrutar de distintas actividades para hacer juntos.