miércoles, 8 de junio de 2016

el día que "Scooby" cortó la N-340

7:45 de la mañana de un día cualquiera. Algo me llama la atención justo al incorporarme en la N-340 al salir de l'Arboç. Unos cientos de metros más adelante, los conductores se comportan de forma extraña, y ese comportamiento provoca caravanas espontáneas, se oyen bocinas de coches y camiones y el tráfico parece avanzar a trompicones. 

En pocos minutos resuelvo todas mis dudas. Un animal oscuro y muy grande se está moviendo erráticamente por la carretera unos metros más adelante. Los conductores intentan esquivánrlo según van llegando, pero la cosa se está poniendo fea. Es plena hora punta para ir a trabajar; la carretera es estrecha, de dos carriles (uno por sentido) y apenas hay arcén; los quitamiedos a ambos lados de la carretera no facilitan la posible salida/hiuda del animal. Y durante las próximas dos horas, la cosa será igual o peor.

Al acercarme con el coche veo mejor al animal, y puedo distinguir la figura de un perro de gran tamaño, un dogo oscuro y gigante. El animal trota cansinamente en la misma dirección en la que voy yo, pero cambia de carril de forma espontánea y no parece ser muy consciente del riesgo que está corriendo y de la situación que está provocando.

Un conductor que va en dirección contraria a la mía detiene su coche a pocos metros de mí. Cuando llego a su altura le pregunto si es su perro, y me contesta que no. 
Es un muchacho joven, de unos treinta y pocos. Es la primera persona que se preocupa por el animal y por el resto. Todos los que pasaron antes escurrieron el bulto, miraron para otro lado sabiendo que la vida de un animal y la de las personas que circulan por ahí están en peligro.

Avanzo hasta acercarme a una zona del arcén que me permite aparcar el coche sin entorpecer el tráfico, aunque el tráfico a esas alturas ya estaba prácticamente parado. Solo pasan algunos "valientes" con prisa que se arriesgan a tener un accidente invadiendo el carril contrario y recibiendo improperios y bocinazos de los que circulan en sentido contrario.

Me bajo del coche. A esas alturas ya tengo asumido que ese día tendría que comprar el desayuno, y salgo del coche con mi bocadillo casero recién hecho. Pero al perro no le interesa la comida. Continua trotando y alejándose de mí. Y para colmo, un camión se coloca tras él haciendo sonar su bocina para que se aparte del medio, pero lo único que logra es asustarle más y hacer que siga caminando en la misma dirección. Huyendo al fin y al cabo.

Unos metros más adelante, un tráiler ha parado en el arcén y su conductor se ha bajado. Lo primero que me viene a la cabeza es "por fin! alguien para echar un cable!" y así ha sido. Y lo ha sido para todos, hasta el punto de que cuando el perro llega a la parte trasera del gran remolque que arrastra su camión, se tumba. Como si supiese que era un lugar "amigo". Y allí ha estado durante mucho rato. Descansando bajo un remolque de 10 metros en el arcén de una carretera. El animal estaba agotado. Pero no puede quedarse ahí, es un lugar muy peligroso para descansar. El conductor del camión vuelve con agua, pero el perro no quiere beber. El perro quiere descansar

Llegados a ese punto, ya habíamos podido ver que el animal no estaba ni mucho menos "a la defensiva". No tenía muy buena pinta pero tampoco parecía tener heridas graves. Rasguños, rascadas, algún corte, el pelo en mal estado. Pero con todo eso y aún con su tamaño, no parece cojear ni se queja de ninguna zona concreta. Me permite acariciarle y al pasar la mano noto el relieve de todas y cada una de sus costillas. Está muy delgado. Quizá hace días que no come, no lo sé. 
Se deja acariciar, siempre desde el respeto, y no muestra miedo ni rechazo hacia ninguno de nosotros. 
Para entonces ya éramos cuatro. Dos hombres más se han bajado de sus vehículos para ayudar. Tratamos de sacarlo de debajo del camión sin forzarle ni empujarle. Los coches pasan a gran velocidad a pocos centímetros del camión. Yo me coloco junto a él, bajo el remolque. Allí estoy un rato, tumbado a su lado, tratando de convencerle. Pero no hay forma alguna de moverle. Sencillamente se está rindiendo.

Dos personas más están ayudando y a "regular" el tráfico (a falta de una puñetera patrulla que lo hiciese) sencillamente pidiendo precaución a los conductores que se acercan. Finalmente decidimos que la única solución para desbloquear esa situación es mover el camión. Es una operación muy delicada. Scooby está echado muy cerca de las ruedas traseras del remolque (utilizaba una de las ruedas como almohada para apoyar la cabeza).

El conductor se sube al camión. Lo mueve muy despacio, con suavidad avanza un poco (nunca pensé que un trasto tan grande se pudiera mover con tal delicadez) mientras los demás comprobamos que todo esté ok. Y ni siquiera le roza. 

El animal ni se inmuta pero la luz del Sol le molesta. Uno de los muchachos trae más agua. Scooby la rechaza. El muchacho y yo le mojamos el hocico para refrescarle y´a los pocos segundos aparece otro de los muchachos con un par de salchichas frankfurt que había sacado de su bocadillo. El grandullón por fin muestra apetito y engulle los trozos que le ofrecen de un solo bocado. Se incorpora con cierta dificultad debido a su tamaño y a la debilidad y entre todos le acompañamos hasta llegar al arcén.

Bien! Ahora ya tenemos una parte resuelta, pero esa era la parte "fácil". Ahora falta lo difícil...

¿Qué hacemos con el Scooby? La policía no se ha presentado y han pasado más de 30 minutos desde que nosotros dimos el primer aviso (seguramente más conductores ya habrían llamado también al ver la caravana y la situación).

Por suerte, uno de los muchachos que se había parado a ayudar resulta ser un voluntario de una protectora, y decide hacerse cargo del animal.  Acerca su coche, abre el maletero y Scooby entra casi por iniciativa propia. Está agotado y hemos tenido que ayudarle a subir las patas traseras. Pero una vez dentro, se ha enroscado y se ha echado a dormir mientras nos despedíamos y finalmente hemos seguido nuestros caminos.

(...)

Esta entrada tiene dos objetivos.

Por un lado, un agradecimiento enorme a las personas que colaboraron, que dejaron a un lado las prisas, los horarios, las obligaciones y demás cosas para intentar ayudar a resolver una situación complicada.
Ese es el tipo de personas que te hacen recuperar la fe en nuestra especie. Pero uno no puede evitar pensar en la cantidad de coches, motos, camiones... que pasaron junto al animal y pensaron "esto no va conmigo...". 

En fin, a esas cuatro-seis buenas personas que ayudaron (especialmente al muchacho que acabó haciéndose cargo de Scooby) les quiero dar las gracias no solo por haberse parado a ayudar, sino también y sobretodo porque han demostrado un respeto brutal al tratar con Scooby. Sus gestos, las voces, las caricias... era justo lo que el perro necesitaba. Por su aspecto, además comida y bebida, ese animal necesitaba motivos para volver a confiar en las personas

Por otro lado, sigo echando en falta una respuesta social a este tipo de situaciones. Es triste que la gente no se preocupe por los demás, pero creo que vamos mal si tampoco la administración ni las autoridades lo hacen.

El peligro REAL que supone un animal de esas características moviéndose erráticamente por una carretera nacional en pleno horario matinal de ir al trabajo, en una carretera además muy transitada por vehículos de gran tamaño y peso... creo que la situación merece algo más que un "Aparten al animal a un lado y sigan circulando... ahora va una patrulla" como respuesta. 

Ninguna patrulla se presentó en los más de 40 minutos que duró la situación (y eso solo contando desde que llegué yo. pero lógicamente el perro ya estaba allí antes...). Ni mossos ni policía local, ni el Tato... y cuesta creer que una patrulla tarde tanto teniendo en cuenta que no estábamos ni a un kilómetro de l'Arboç. Hubiesen llegado hasta caminando de haberlo querido.
No solo el animal estaba en peligro. También lo estaba cualquier persona que circulara por ahí: coches, camiones, motos y autobuses. Además la vía del tren también está muy cerca.

A veces uno piensa que lo difícil es que no pasen más desgracias de las que ya ocurren a diario...

Y lo peor es que este tipo de situaciones son mucho más frecuentes de lo que nos creemos. Aunque no se cuenten, ocurren y quizá si se contasen más seríamos más conscientes de la realidad que nos rodea y, quién sabe? puede hasta que lográsemos cambiar algo las cosas.

Ese día, que no ha sido hoy, 6 personas llegamos tarde al trabajo. Dos nos quedamos sin desayuno. Uno llegó tarde a su entrega y quizá otro no fue esa mañana a trabajar. Pero esas 6 personas nos demostramos los unos a los otros que vale la pena confiar en los demás, y no sólo eso, se lo demostramos a un animal que había perdido casi toda esperanza en el ser humano.

Salud!

jueves, 2 de junio de 2016

el beneficio de la duda

"entonces, ¿tu crees que aunque sea una border collie la podemos tratar como una perra normal?"

Al escuchar o leer esta frase, a uno le pasan muchas cosas por la cabeza. 
Pero cuando la frase viene de una persona que admiras y respetas por su manera de ser y de hacer las cosas, a uno se le tambalean ciertas cosas por dentro y reflexiona.

Lo cierto es que esta frase la he escuchado muchas veces, formulada de varias formas, de boca de diferentes personas, disfrazada de pregunta o de teoría y maquillada para dar explicación a ciertas cosas. Y a eso a es a lo que voy. Porque el hecho de que esta persona se haya hecho esta pregunta a estas alturas me da mucho que pensar.

Para ubicaros un poco, os diré que conozco a esta persona y a su pareja desde hace años. Son grandes personas, ambas amantes de la naturaleza y de los animales. 
Fueron los mejores compañeros de un perro que adoptaron y que se fue demasiado temprano. Ese perro era también un border collie.
Durante muchos años coincidimos en cursos, salidas y eventos caninos. Así nos conocimos. Y desde entonces he visto en ellos una implicación sin igual para ayudar al que era su compañero en aquél entonces, que traía una historia complicada heredada de su vida anterior.

Se volcaron de tal forma que lograron sacar a su compañero del pozo emocional en que algún desgraciado le había metido y os puedo asegurar que ese perro se transformó casi por completo. Se convirtió en un maestro y para mí también en un ejemplo de lo que debería ser un perro: tranquilo, seguro, atento, elegante... Se convirtió para mí en un perro ejemplar, y sus compañeros humanos se convirtieron también en un ejemplo. Con la paciencia como bandera y la empatía como alimento recorrieron un camino precioso que, como he dicho, acabó quizá demasiado temprano para los que les queremos. Pero la vida a veces es así de dura.
Durante los años que caminaron juntos, soportaron muchas "teorías" y consejos de expertos en perros y más concretamente en border collies que les decían lo "mal" que lo estaban haciendo, que un perro de esas características necesita ejercicio, y practicar deporte diariamente, y hacer no se yo cuántas cosas para poder comportarse "bien". Que si no hacían todo eso, el perro rompería cosas, ladraría a otros perros y poco menos que se volvería majareta.
Por suerte, ahí estaba el Maestro de cuatro patas que les enseñaba cada día lo equivocados que estaban esos "expertos consejeros". Su vida, mucho más tranquila y relajada que la de la mayoría de border collies que he conocido, hacía de él una referencia de paz y tranquilidad.
Ahora comparten su vida con una jovencita peluda de la misma raza. Una perrita preciosa, adorable y con la energía de un cachorro de un año, que es lo que tiene.

Explico esto para poneros en situación, porque me parece muy injusto que unas personas que han trabajado duro durante años, que saben y conocen las particularidades de la raza quizá hasta mejor que muchos criadores, se vean sometidas a este tipo de presión hasta el punto de tener que dudar de sí mismos.
Para ellos va esta entrada, y también para todas aquellas personas que comparten sus vidas con algún perro o perra de alguna raza estigmatizada (es decir, casi todas...) y que han de aguantar los reproches y los consejos de "los más sabios".

Para ellos sólo un humilde consejo: no permitáis que nada ni nadie os haga dudar de vosotros. Vuestro mejor aval tiene nombre y aunque ya no esté entre nosotros, sigue y seguirá enseñándonos cosas y eso pasa porque se cruzaron en su vida dos grandes personitas que le permitieron dejar atrás su pasado, su raza y sus historias para ser el gran perro que todos los que le conocimos recordamos.

Para el resto: si sois compañeros o compañeras de alguna raza estigmatizada o marcada, no os dejéis llevar por las leyendas, los mitos y los consejos del resto. Basar vuestra opinión en vuestros propios hechos y verdades, en lo que veis y sabéis y permitiros dudar siempre y cuando vuestro compañero o compañera os lo sugiera.

En esta entrada me he centrado en el border collie porque en este caso concreto es la raza que nos incumbe, pero esto es perfectamente extrapolable a cualquier raza, a cualquier perro. Antes de ser de raza X, es un perro. La raza marcará ciertos aspectos de su morfología y quizá dibujará en su carácter la predisposición para ciertas tareas, ciertas acciones o comportamientos. Pero es tan mínimo el peso real que eso tiene en el resultado final que creo que es absurdo hablar de grandes diferencias entre razas.

No olvidemos esto nunca, y quizá podríamos plantearnos empezar a aplicarlo también entre nosotros, ¿no creéis?
Salud!

P:D: He evitado nombrar a las personas y al perro (o perros) implicados por puro respeto. Sólo las personas sabias se pueden permitir dudar. Y creo que estas personas son ya tan sabias que se pueden permitir dudar hasta de sí mismos. Para eso estamos los demás, para ayudar en lo posible cuando esto sucede.

jueves, 19 de mayo de 2016

primeras etapas, primeras carencias...

Humanos y perros compartimos gran parte de nuestra naturaleza. Ambas especies somos mamíferos, somos animales sociales y somos cazadores.
Cada una de estas características, como ya dije hace unos días, conlleva una serie de necesidades vitales que han de ser cubiertas para que cada individuo pueda crecer y desarrollarse.

Si bien es cierto que el modelo educativo de nuestra sociedad deja mucho, muchísimo que desear también lo es que continuamente se realizan estudios y se ponen en práctica nuevas formas y metodologías que permiten un mejor desarrollo individual y social.

Pero en realidad la formación de la naturaleza del individuo, de sus instintos, empiezan mucho antes de que pisemos una guardería, una escuela o una clase de adiestramiento para cachorros. 
Un bebé humano empieza a desarrollar su motricidad antes de que sus padres se hayan planteado "educarle". Empezamos a mover las manos y las piernas y nuestro cerebro va adquiriendo datos básicos que serán fundamentales para el futuro.
Cuando se espera un bebé, por lo general tratamos de hacer que el entorno en el que se moverá sea seguro. Tapamos enchufes, colocamos espumas en las esquinas y cantos de los muebles, compramos toda una serie de artefactos de colores, cosas con sonidos y texturas, formas. 
Durante unos meses el nuevo humano tendrá a su alrededor toda una serie de objetos con los que podrá interactuar sin peligro, que estimularán sus sentidos y con los que aprenderá cosas y, sobretodo, cubrirá unas necesidades vitales relacionadas con la motricidad, las texturas, las formas, los pesos...

Sólo si tenemos en cuenta que la naturaleza de los perros les hace muy similares a nosotros entenderemos la importancia de las primeras etapas de su desarrollo.
Muchos de los problemas de conducta que presentan perros adultos hoy tienen su origen en etapas muy tempranas de sus vidas.
Resulta mucho más complejo resolver en un perro adulto un problema relacionado con sus etapas más tempranas por diversos factores, por ejemplo, la tolerancia del entorno social: a un cachorro de determinada edad los adultos le permitirán muchas cosas (que ladre, que muerda, que corra...) pero eso no se lo permitirán a otro adulto y probablemente surja un conflicto.

Esto es mucho más habitual de lo que nos podemos imaginar. La inmensa mayoría de perros adultos que hemos conocido en nuestras vidas han sido, de una u otra forma, perros inmaduros. Han dejado etapas por cubrir seguro porque la gran mayoría de perros son separados de su familia (madre y hermanos) demasiado pronto, sin tener en cuenta nada (lactancia, vínculo, referencias...). Y una vez separado de su mundo se le intenta "educar" de forma poco asertiva.

El hecho de que nosotros, en el fondo, seamos recolectores seguramente tiene mucho que ver con que desarrollemos la motricidad de brazos, piernas y manos de forma muy temprana. 
Y de la misma forma el hecho de que los perros sean carroñeros marca gran parte de sus primeras etapas. Ellos también necesitan en sus primeras semanas desarrollar sus piernas, sus "brazos" y sus "manos" y probar texturas, olores, pesos... Y obviamente lo hacen de forma distinta a nosotros.

Pero de no cubrir adecuadamente las necesidades que estas etapas tempranas implican, seguramente nos estemos forjando problemas para el futuro.

Las carencias en estas etapas luego se reflejan en...
Perros adultos que muerden y rompen cosas (cazador y carroñero)
Perros adultos que persiguen y muerden cosas que se mueven rápido (cazador)
Perros adultos con problemas sociales con personas o con otros perros (animal social)
Perros adultos que tiran de la correa (cazador, carroñero y animal social)
Perros adultos que quieren conocer a todos los perros con los que se cruzan (animal social)
Perros adultos con excesiva dependencia (mamífero)
(...)

Y así habría una lista muy muy larga, casi interminable y mucho más detallada y matizada en todos sus aspectos. Obviamente las carencias en estas etapas tempranas se pueden cubrir una vez el perro es adulto. Si sabemos detectar el origen del problema sabremos cómo enfocar la solución. Aunque es cierto que, como he dicho, es bastante más complicado de solucionar. Y no por el perro en sí, sino por el entorno: ni los perros adultos ni tampoco las personas permitirán ciertos comportamientos de otro perro adulto ya que la sociedad les ha hecho entender que no son apropiados. Y probablemente deberemos buscar la ayuda y complicidad de otros actores que no sean los habituales. Quizá también deberemos proporcionar otros entornos, en función de la problemática, para que nuestro compañero o compañera pueda cerrar todas sus etapas y poder así comportarse como un perro adulto maduro o madura.

Por suerte, cada vez más educadores y educadoras tienen en cuenta estos aspectos y hay clases y grupos pensados e ideados para cubrir este tipo de carencias.
Puedo aseguraros que es espectacular ver a un buen educador trabajar con un grupo de personas y perros para trabajar distintos aspectos.

Pero como os digo siempre: tened mucha precaución con esto. No todos los educadores están capacitados para gestionar de forma apropiada un grupo de perros y lo que puede ser una herramienta fantástica si se utiliza bien, también puede resultar un fracaso y empeorar la situación si no se sabe utilizar. 
Como pasa siempre, los hay que mueven el carro y los hay que tratan de subirse a él sin siquiera plantearse de qué va el tema. Simplemente ven otra forma nueva de hacer dinero y se apuntan.
En cuanto al trabajo de grupos, hay muy pocas personas que realmente estén capacitadas, bajo mi punto de vista, para realizarlo de forma apropiada.
De hecho, hay quien habla del trabajo de grupos y sigue considerándose el líder de su manada...

Así que si no queréis fallar y queréis referencias sobre el tema visitad:
- el blog de Albert Vilardell: allí encontraréis más info sobre el trabajo de grupos dinámicos. Él lleva tiempo trabajando este tipo de grupos y obteniendo unos resultados espectaculares. 
- Si queréis información sobre las etapas de desarrollo de los perros, el mejor lugar al que podéis recurrir es al blog de Nicolás Planterose.
- Y si queréis saber más sobre la madurez de nuestros compañeros perrunos, no dejéis de entrar en el blog de Jordi Herrera.
En estos tres blogs encontraréis info sobre charlas, talleres, cursos y seminarios en los que tratan de transmitir su manera de entender la relación humano-perro y la convivencia.

Además, tengo el privilegio de participar con Jordi en uno de estos talleres que realizaremos próximamente en Cardedeu y he de confesaros que es fascinante adentrarse en los caminos que plantean para enfocar la educación canina.

Salud!

lunes, 16 de mayo de 2016

Jordanda de Tallers a Cardedeu

En un parell de setmanes, juntament amb el Jordi Herrera, durem a terme una jornada de tallers d'educació canina a Cardedeu destinada a aprendre una mica més sobre la relació que mantenim amb els nostres companys peluts.
En aquesta ocasió hem plantejat una jornada enfocada a tractar dos aspectes molt concrets: la comunició i el vincle. 

Creiem que afinant una mica les nostres habilitats en aquestos dos camps podem millorar molt la qualitat dels passejos, de la convivència a casa i, en definitiva, la nostra relació.

Per fer-ho, proposem aprofundir en aspectes com el silenci, la intervenció, els passejos...convidem a replantejar-nos algunes coses de forma que ens sigui més fàcil, còmode i eficaç relacionar-nos amb els nostres companys.

Els tallers, un al matí i un altre a la tarda, estan pensats per participar-hi amb acompanyant caní. També es poden realitzar sense gos o gossa però creiem que serà més profitós si veniu acompanyats. 

Si no voleu venir amb el vostre company o companya, també cap la possibilitat de venir amb un gos de refugi, casa d'acollida o de protectora. Això sí, sempre amb el vistiplau de les parts implicades.

La zona on farem el taller, el parc Pompeu Fabra, és espectacular, i si el temps ens acompanya, la jornada serà genial. 

Us hi esperem!

lunes, 9 de mayo de 2016

medidas innecesarias

Hace unos días comenté una noticia que hablaba sobre una iniciativa que se pretendía llevar a cabo en Calafell (municipio en el que he nacido y crecido). Apenas un par de días después me llegó otra noticia similar. Esta vez la iniciativa ya se ha llevado a cabo en algún municipio cercano invirtiendo tiempo, dinero y recursos públicos.
Esta iniciativa tiene como objetivo focalizar las meadas de nuestros compañeros y compañeras perrunas en un punto determinado para así evitar que estropeen el mobiliario urbano.
El objeto en cuestión es el E-Can. Es algo similar a un parquímetro. El artefacto tiene una misión: premiar a los perros que hagan pipí en el lugar apropiado (cerca del objeto, en la malla que hay en el suelo). Una vez el chisme detecta la meada, suelta una golosina por una ranura o una bandeja (por la noticia y las imágenes que he podido ver no me queda claro).

CREANDO NUEVAS NECESIDADES.

Quiero pensar que este tipo de iniciativas pecan de torpeza más que de mala fe. Pero sea como sea, creo que van por muy mal camino. 
Y van por mal camino por una razón: no están dirigidas ni enfocadas en los perros y en sus necesidades. Se trata más bien de iniciativas dirigidas a las personas, a crear nuevas necesidades, nuevos hábitos para sustituir otros.
Vivimos en una sociedad cambiante, acelerada y, obviamente, de consumo. Pero eso es culpa nuestra, lo hemos generado nosotros.
Los perros funcionan de otra forma. No cambian sus hábitos tan fácilmente como lo hacemos nosotros y, por supuesto, no necesitan cubrir necesidades banales y absurdas cuando no tienen las básicas cubiertas.
Tanto el E-Can como el pipi-can agility surgen, creo yo, de la problemática y los conflictos vecinales que implican en ocasiones la convivencia entre perros y personas.

Bajo mi punto de vista, la figura de "pipi-can" ya debería hacernos saltar algunas alarmas a nivel social. Es decir, necesitamos crear "espacios verdes" en nuestras ciudades porque se están convirtiendo en campos de cemento y hormigón y claro, los animales que viven en ella necesitan verde para no volverse locos del todo...
Así es como lo veo, y no me malinterpretéis, pese a lo que pueda parecer, no estoy en contra de los pipicans. Si lo planteamos como pequeños espacios-burbuja de Naturaleza dentro de las ciudades puede ser muy interesante. Pero dicho sea de paso, creo que el concepto actual es ampliamente mejorable.

ERROR DE PLANTEAMIENTO.

Tanto el E-Can como el pipican agilitista se basan en premisas equivocadas. La cultura del agotamiento no funciona con los perros (ni tampoco con nosotros aunque decathlon se empeñe en lo contrario). Y las meadas sociales de los perros quizá no estropearían tanto mobiliario urbano si la ciudad estuviera mejor "urbanizada" y dotada de espacios adecuados a sus necesidades reales. 

El E-Can, en principio, tiene unas bases interesantes: ecología en su funcionamiento, desarrollo sostenible, premiar en lugar de castigar... pero me temo que yerra en el enfoque. Creo que deberían darle alguna vuelta más (o quizá menos) y tratar de aplicar la tecnología tan fabulosa de esta máquina en algo exclusivamente para las personas. No creo que los perros estén preparados para orinar en parquímetros que expenden golosinas. 
Y de cualquier forma, creo que no deberíamos llegar a estos extremos en cuanto a los animales. Es mucho más sencillo. Ese aparato, nos guste más o nos guste menos, no deja de hacer artificialmente la tarea que de forma natural haría un árbol (que además nos daría sombra para el calor y cobijo para los chaparrones).
De nuevo vuelvo a lo de antes:  la colocación de este tipo de artilugios me hace pensar que hay mucho cemento sin árboles ni arbustos cerca y, por lo tanto, los perros van meándose en los contenedores, farolas, esquinas...
Por otra parte, tampoco creo que focalizar las meadas caninas en artilugios de este tipo solucione nada, ya que las meadas sociales las seguirán haciendo donde y cuando quieran (siempre que se les permita, claro...).
Osea que hemos creado una maravilla de la tecnología y de la ecología para, a su vez, crear una necesidad nueva en nuestros perros: ir a orinar al surtidor de chuches aunque por el camino haya pasado por doscientos sitios que mi perro quería oler y marcar.

Si no entendemos que los perros son animales sociales, con un extraordinario sentido del olfato y que gran parte de su vida social la realizan oliendo y marcando, vamos por muy mal camino porque no estaremos solucionando el problema que enfocamos y además estaremos creando problemas adicionales: 

perros con pobre o escasa vida social + zonas cerradas para pasearlos = conflictos vecinales y de convicencia.

Y esto es lo que me lleva a hablar de la otra medida: los pipicans. Vuelvo a repetir que no estoy en contra de la figura que representa, pues entiendo que las grandes ciudades se han ido formando de manera incontrolada e inconsciente (más si cabe que el resto de lugares). Pero la forma que tienen creo que es muy mejorable ya que se adaptan poco (por norma general) a las necesidades reales de nuestros perros. 
El caso que comentaba hace unos días del pipican agility es como otra vuelta de tuerca en la dirección equivocada. No solo creamos un espacio cerrado y vallado sino que además lo equipamos con una serie de objetos para que nuestros perros hagan ejercicio. Desconozco la realidad del día a día de las grandes ciudades pero sé que en la zona en la que vivo yo eso es completamente innecesario. Tenemos un entorno fantástico para poder disfrutarlo.

CONCLUSIÓN.

Todo este tipo de cosas me hacen llegar siempre a la misma conclusión: nunca se les pregunta a las personas apropiadas. Parece muy absurdo pero es que es así. Se toman medidas por parte de las administraciones sin contar con la opinión de los colectivos afectados.
Me intento imaginar la cara de sorpresa de algunas personas que acompañadas por sus compañeros perrunos (o sin ellos) ven por primera vez un E-Can y pienso en la necesidad real de ese aparato, y en cómo la administración dedica recursos públicos para crearnos necesidades en lugar de para cubrir las básicas. 
De la misma forma el gimnasio perruno implica la instauración de la cultura del agotamiento también para nuestros perros.
Ambos casos, creo, se solucionarían si basásemos nuestra sociedad en no estropear las cosas para luego tener que repararlas una y otra vez recurriendo a los inventos del Profesor Bacterio.

Salud!

jueves, 28 de abril de 2016

4 cosas sobre los perros

A veces se crean malentendidos por simple desconocimiento o por no tener la información apropiada. Esos malentendidos provocan situaciones incómodas, desagradables y entonces surgen los problemas.
En educación canina esos problemas se traducen en paseos engorrosos, ladridos, tirones... y la mayoría de esos problemas son causados por simple desconocimiento. La persona que asimila la información que le proporcionamos y la aplica en la relación con su perro ve cómo esos problemas desaparecen.

Y es que creo que pese a que vivimos en la era de la comunicación y que tenemos acceso a muchísima información de casi cualquier tema, en muchas, muchísimas ocasiones la información que se nos proporciona no es la adecuada.
En cuanto a perros creo que todavía hay mucho mito y mucha leyenda. Sus orígenes y procedencia aún hoy en día no son claros, ya que todo son teorías que se basan en yacimientos y restos arqueológicos. Y prácticamente cada día hay nuevos hallazgos.

Pero aún sin tener claro el origen en el tiempo y en su relación con el ser humano, sí sabemos otras muchas cosas que deberían bastarnos para comprender mejor a nuestros compañeros y así mantener una relación más sana.
Quizá no haya que saber muchas cosas para entenderlos mejor. Yo creo que deberíamos ir a lo básico y fundamental. Con el siguiente esquema lo resumo:


En primer lugar hay que ver al perro como lo que es: un animal. Sí. Aunque parezca una broma, hay que empezar por aquí. Y luego podemos combinar la palabra "animal" con cualquiera de las cuatro de la derecha. Da igual el orden. Cualquier combinación será correcta porque el perro es todo eso. Nos guste o no, el perro es un mamífero, es un animal social, es cazador y es carroñero. Y todo a la vez. Esa es gran parte de su naturaleza.

Esto implica unas necesidades propias de cada característica. Lógicamente en cada perro las necesidades variarán y serán distintas, pero se moverán entorno a estos cuatro pilares.

Como mamífero, el perro NECESITA convivir y criarse con su madre. Principalmente por lo más evidente: la lactancia. Pero también por otras muchas cosas que van más allá de lo puramente fisiológico. Es vital que un cachorro conviva los primeros meses junto a su madre y hermanas. Si tenemos en cuenta que el destete natural se da aproximadamente a los 3 meses, ¿qué diablos hacemos quitándole los cachorros a la madre con apenas 8 semanas? Y eso en el mejor de los casos... No podemos ni imaginar lo traumático que puede llegar a resultar algo así tanto para la madre como para los cachorros. Añadamos al carro un viaje en transportín o jaula. Después de romper el vinculo con su madre, pretendemos que el cachorro se adapte como por arte de magia al mundo humano y empezamos a exigirle cosas: no muerdas cosas, no te hagas pipi aquí, no le temas a las motos que hacen ruido, no le ladres a las cosas que te asustan... este tipo de cosas suelen suceder y ello nos lleva a los primeros problemas.

Luego, como animal social, los perros necesitan de una interacción con sus semejantes. Una interacción no guiada ni teledirigida, sino mucho más libre y quizá supervisada en algún caso.
Tanto en sus etapas más tempranas (cachorro, "adolescente"...) como en las más maduras, el perro tiene por naturaleza una serie de necesidades que sólo otros perros sabrán cómo gestionar. Las necesidades son distintas en cada etapa de su vida y están dirigidas sobretodo a la adquisición y asimilación de habilidades sociales. Esos juegos de mordisqueo de cachorros, esas carreras de jóvenes que parecen no agotar nunca sus fuerzas y también juegos de miradas cómplices de los abueletes... hay tantos matices y tanta riqueza en su lenguaje que casi cualquier intervención humana puede entorpecer (y entorpece) el correcto desarrollo del perro como animal social.

Y finalmente, quizá las características más "problemáticas" (en cuanto a que generan más problemas de convivencia) sean las de cazador y carroñero. La primera en un principio casi que hasta mola y todo. Tiene un punto romántico si se quiere ver. Pero la segunda no suele gustar tanto. Cuando una persona me dice que su perro come cosas del suelo, o cuando alguien me comenta lo lejos que se fue su perro persiguiendo a un gato, no puedo dejar de pensar en lo lógico que resulta si tenemos en cuenta estas características del perro.

Si sabemos cómo cubrir esas necesidades de forma apropiada, el desarrollo del perro tendrá lugar de forma mucho más completo y disfrutaremos ambas partes de una relación y una convivencia muy enriquecedoras.

Evidentemente una persona con la información apropiada puede actuar de muchas formas para solucionar problemáticas que tengan que ver con estas características, con estos cuatro pilares fundamentales de su naturaleza. Creo que esa es la tarea del educador. 
No sirve de mucho "adiestrar" a un perro si lo que queremos es solucionar un problema de comportamiento relacionado con estas cuatro características que he comentado. Si es el caso, buscar un buen educador o educadora que pueda ayudaros, pero no entrenéis un "sentado" si el perro persigue bicis. Ya me entendéis ¿verdad? ;)

Salud!

viernes, 15 de abril de 2016

Un pipi-can agility?

Ens estem tornant bojos? Soc el primer en demanar espais on els gossos puguin fer la seva, però no m'esperava això...
Aquest matí, un bon amic m'ha fet arribar aquesta notícia que us enllaço. El titular resum prou bé el contingut de la notícia, però un cop l'he llegit no he pogut evitar portar-me les mans al cap.
No és freqüent que els ajuntaments es preocupin gaire pel que consideren "animals de companyia" o "mascotes". Però trobo insultant el que pretenen fer al municipi de Calafell.
Segons ens explica la notícia "La junta de govern local de l'Ajuntament de Calafell ha aprovat la memòria tècnica valorada per habilitar un parc agility per a gossos."
És a dir, que pretenen construir un parc amb obstacles d'agility: rampes, gronxadors, pals, pivots... El cost aproximat del parc serà d'uns 40.000 euros. I això comptant que després no resulti ser més, com sol passar per desgràcia en aquesta societat absurda en la que vivim. La zona on es preten ubicar aquest parc es troba a escassos metres de la via del tren i precisamenrt el solar que han escollit és una cantonada entre dos carrers bastant transitats (sobretot en determinades dates i estacions de l'any).
La veritat és que no sé per on començar...
En primer lloc em ve al cap lo trist que resulta que l'administració pública tingui una visió tant pobre i simplista del gos com  a animal, i que cregui que un solar de 1300m2 ple d'endròmines i obstacles és la millor manera de crear un espai d'esbarjo per a gossos.
Senyors polítics, van molt equivocats. Sigui quina sigui la seva pretenció, siguin quins siguin els seus objectius, s'equivoquen.
Els gossos no necessiten anar al gimnàs. Deixem de banda d'una vegada per totes les teories basades en l'esgotament físic, si us plau! No hem d'esgotar als nostres gossos perquè siguin "millors" en res. Per tant, no necessitem un espai públic que tingui com a finalitat fer exercici amb el gos. El millor exercici que pot fer un gos el farà per pròpia voluntat un cop li treiem la corretja! Actuin en aquesta direcció!
I jo em pregunto, algú dels que forma part d'aquesta junta s'ha parat a pensar en com es gestiona una zona d'aquestes característiques? quins gossos poden entrar i quins no, normatives a tenir en compte, manteniment dels obstacles que es trenquin i/o desgastin... o pensen deixar-ho tot en mans de cadascú? Algú ha pensat en què passa si hi ha conflictes? Els que hem pogut veure gossos practicant exercici físic sabem de les conseqüències que pot tenir la sobreexcitació que aquest comporta en l'animal (irritabilitat, exaltació, reactivitat...).
D'altra banda està la ubicació. La zona obligarà, amb tota seguretat, a instal·lar tanques per evitar que els gossos s'escapin del parc i puguin pendre mal o causar accidents. Recordem que hi ha dos carreteres a menys de dos metres (és una intersecció) i la via del tren relativament a prop. De veritat em volen fer creure que en tot el municipi no hi ha llocs més apropiats? Jo en conec moltissims! i igual que jo, tota la gent que ens trobem cada dia passejant per la muntanya i per zones més aptes pels nostres companys. Zones on sobren les corretges i les tanques. Torno a repetir: senyors polítics, actuin en aquesta direcció! 
I per acabar de rematar-ho està la quantitat de diners que pensen destinar al projecte: 37.410 euros. M'agrada i soc el primer en demanar que l'administració miri més cap als animals enlloc de cap a les seves pròpies butxaques. Però sincerament crec que és una quantitat molt elevada (i torno a insistir: en cas de complir amb el pressupost acordat, cosa molt poc freqüent ja que normalment les coses s'encareixen com per art de magia). Segurament, les equipacions que s'instal·laran al parc tenen força a veure amb el preu que ens presenten. Deconec els detalls del pressupost però sigui com sigui, és molt. Per molt menys crec que hi ha zones molt més vàlides si el propòsit final és el de crear una zona d'esbarjo per a gossos. Conec molt bé la zona, fa més de 30 anys que tombo per aqui. Potser si aquesta quantitat de diners es destinés, per exemple, a cuidar i mantenir l'entorn natural durant tot l'any (i no només quan s'apropa l'estiu o setmana santa) no caldria construir aquesta mena de pipicans de nova generació.
Sincerament trobo que és un error monumental. A més, també hem de pensar en els clubs que s'hi dediquen. Conec un parell per la zona. Aquestos clubs han pagat uns calers per aconseguir un terreny i uns obstacles, i es mantenen, en bona part, gràcies a les quotes que paguen algunes persones per anar a les seves instal·lacions i practicar aquesta activitat. Què passarà quan aquestes persones deixin d'anar al club perquè tenen un espai gratuit on practicar? En un club, les persones reben assessorament d'un professor o professora. Practicar-ho sense cap mena de supervisió pot ser un risc. Més encara si a la mateixa zona coincideixen varies persones amb criteris diferents.
En fi, no vull extendre'm més perquè no m'agrada parlar de política ni de polítics. Però no em podia estar de comentar aquesta notícia i compartir-la amb vosaltres.
M'agradaria, com sempre, acabar convidant a la reflexió a les parts que d'una o altra forma estiguin implicades. Però molt em temo que aquesta vegada no caldrà ja que no crec que cap polític, i menys de Calafell, llegeixi això. Em conformo amb llençar-ho a l'aire i així compartir i alleujar el pes que carrego.
Salut!